Los paraísos fiscales están en el centro de la crisis global, pero nadie se atreve a hacerles frente. Para algunos, la batalla está perdida de antemano. Desde Ginebra hasta Singapur, desde Hong Kong hasta Panamá, los centros offshore, utilizados por los ricos y poderosos para gestionar sus fortunas sin pagar impuestos, son los engranajes ineludibles del capitalismo financiero. Para otros, la batalla está casi ganada. Tras la debacle financiera, los paraísos fiscales prometieron abandonar el secreto bancario, y las multinacionales aseguraron que por fin rendirán cuentas y saldarán sus deudas.
LA RIQUEZA ESCONDIDA DE LAS NACIONES
GABRIEL ZUCMAN


